Los accidentes de autobús son fundamentalmente diferentes a los accidentes entre autos particulares, y requieren un abogado que entienda esas diferencias. Un autobús urbano puede pesar entre 25,000 y 40,000 libras — diez veces más que un sedán familiar. Cuando un vehículo de ese tamaño colisiona con otro auto, las fuerzas involucradas causan lesiones devastadoras. Pero incluso los pasajeros dentro del autobús están en riesgo: la mayoría de los autobuses urbanos no tienen cinturones de seguridad, lo que significa que los pasajeros son lanzados violentamente contra asientos, paredes, ventanas y otros pasajeros durante un choque.
La complejidad legal de estos casos es considerable. Si el autobús pertenece a una entidad gubernamental — una agencia de transporte público municipal, estatal o federal — usted está demandando al gobierno, lo cual activa un conjunto completamente diferente de reglas legales. Las entidades gubernamentales tienen inmunidad soberana que limita cuándo y cómo pueden ser demandadas. Hay plazos especiales extremadamente cortos para presentar avisos de reclamación (notice of claim), a veces tan breves como 30 a 90 días después del accidente. Si usted no cumple con estos plazos, puede perder su derecho a demandar permanentemente, sin importar cuán graves sean sus lesiones.
Si el autobús es operado por una compañía privada — como un servicio de charter, un autobús turístico o un autobús interurbano como Greyhound o Megabus — las reglas son diferentes pero igualmente complejas. Las compañías de autobuses tienen la obligación legal de transportador común (common carrier duty), que les exige un nivel de cuidado más alto que a un conductor particular. Esto significa que incluso una negligencia menor por parte del conductor o la compañía puede ser suficiente para establecer responsabilidad.
Nuestros abogados han manejado docenas de casos contra agencias de transporte público, compañías de autobuses privadas, y distritos escolares. Conocemos las leyes especiales que aplican, los plazos que deben cumplirse, y las tácticas que estas entidades usan para evitar la responsabilidad. Si usted fue herido en un accidente de autobús — como pasajero, como conductor de otro vehículo, o como peatón — necesita un abogado que entienda estas complejidades. Llámenos hoy.