Si fue atropellado por un vehículo, lo primero es quedarse donde está y no intentar moverse si siente dolor en el cuello, la espalda, o la cabeza. Movimientos bruscos pueden empeorar lesiones de columna. Pida a alguien que llame al 911 si usted no puede hacerlo. Acepte el transporte en ambulancia al hospital — la adrenalina después de un accidente puede enmascarar lesiones graves que necesitan atención inmediata.
Si está consciente y puede hacerlo, trate de obtener la información del conductor que lo atropelló: nombre, número de teléfono, placa del vehículo, y compañía de seguro. Si el conductor intenta irse, trate de memorizar o fotografiar su placa. Muchos atropellamientos resultan en atropello y fuga, y la placa del vehículo es crucial para identificar al responsable. Si hay testigos, pida que se queden hasta que llegue la policía o al menos obtenga sus datos de contacto.
En el hospital, describa todos sus síntomas con detalle, incluyendo dolor, mareos, confusión, o cualquier molestia. No minimice lo que siente. El registro médico de la sala de emergencias es uno de los documentos más importantes para su caso legal. Pida copias de todos los resultados de estudios, diagnósticos, y planes de tratamiento.
En los días siguientes, no dé declaraciones a ninguna compañía de seguro sin hablar primero con un abogado. Guarde toda la ropa y zapatos que usaba durante el atropellamiento — pueden servir como evidencia del impacto. Documente sus lesiones visibles con fotografías diarias a medida que evolucionan. Y llámenos para su consulta gratis lo antes posible: la evidencia en la escena del accidente desaparece rápidamente, y mientras más pronto comencemos, más fuerte será su caso.