Las fracturas de cadera son una de las lesiones más devastadoras y comunes en caídas, especialmente para personas mayores de 50 años. Una fractura de cadera casi siempre requiere cirugía — ya sea para colocar clavos, placas o tornillos, o para un reemplazo total de cadera. La rehabilitación es larga y dolorosa, frecuentemente requiriendo semanas de hospitalización seguidas de meses de terapia física. Muchos pacientes con fractura de cadera nunca recuperan completamente su movilidad anterior, y algunos necesitan asistencia permanente para caminar. El costo médico total de una fractura de cadera puede exceder los $100,000, sin contar los salarios perdidos y el cuidado a largo plazo.
Las lesiones traumáticas cerebrales (TBI) ocurren cuando la víctima golpea su cabeza contra el piso u otro objeto durante la caída. Incluso una conmoción cerebral aparentemente leve puede causar síntomas persistentes: dolores de cabeza crónicos, mareos, problemas de memoria y concentración, cambios de personalidad, sensibilidad a la luz y el ruido, y dificultad para trabajar. Las lesiones cerebrales más severas pueden resultar en daño cognitivo permanente, discapacidad, y necesidad de cuidado médico de por vida. Es absolutamente crítico buscar evaluación médica inmediata después de cualquier golpe en la cabeza durante una caída.
Las lesiones de espalda y columna vertebral son extremadamente comunes en caídas. Las hernias discales, vértebras fracturadas, compresión de nervios espinales, y lesiones de la médula espinal pueden causar dolor crónico debilitante, limitación de movimiento, hormigueo o entumecimiento en las extremidades, y en los casos más graves, parálisis parcial o total. Muchas lesiones de espalda requieren tratamiento continuo durante años, incluyendo inyecciones de cortisona, terapia física, y en algunos casos, cirugía de columna.
Las fracturas de muñeca y brazo son la reacción instintiva de una caída: extendemos las manos para protegernos, y el impacto fractura los huesos del antebrazo o la muñeca. Estas fracturas pueden requerir cirugía con colocación de placas y tornillos, y la rehabilitación puede tomar meses. Otras lesiones frecuentes incluyen fracturas de tobillo, lesiones de rodilla (rotura de ligamentos y meniscos), luxaciones de hombro, fracturas costales, laceraciones profundas que requieren suturas, y lesiones de tejidos blandos como esguinces y desgarros musculares. Todas estas lesiones generan gastos médicos significativos y pueden impedirle trabajar durante semanas o meses.